El territorio cubre una superficie de 500.000 km2 y abarca a las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.

Destacan tres rincones con rasgos comunes y texturas diferentes:Uno está en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy, entre amasijos de sierras sedientas y quebradas que mandan a la gente a vivir en pueblos encaramados en las laderas.
Otro es un mar de sal chato y desierto como la nada más absoluta. El tercero, al sur de los Valles Calchaquíes, en Salta, es un oasis donde maduran y se destripan las uvas más altas del país, que alegran las copas de los viajeros.

La ancestral cultura incaica aún pervive vividamente entre sus habitantes y ello se manifiestano sólo en su gastronomía, arquitectura y productos artesanales, sino también en sus costumbres y fiestasreligiosas, que mezclan lo pagano y lo católico. El ritmo desacelerado de sus pequeños pueblos de adobe perdidos entre las montañas le otorga a la zona un carácter único y fascinante. Un viaje a Argentina bien distinto y bien autóctono.